La profilaxis
antibiótica consiste en administrar un
antibiótico de manera preventiva y que este
sea activo frente a las bacterias que con mayor frecuencia causan
infecciones posteriores a los procedimientos quirúrgicos.
La profilaxis antibiótica en cirugía oral y maxilofacial
tiene como fin la prevención de la infección en la herida quirúrgica, ya sea
por las características de la cirugía o por el estado general del paciente.
Este riesgo se incrementa cuanto más se contamine el campo quirúrgico, siendo
necesario realizar tratamiento profiláctico de la infección en cirugías
limpias-contaminadas y contaminadas y tratamiento de la infección en cirugías
sucias.
La finalidad de la profilaxis antibiótica en cirugía es
prevenir la posible aparición de infección a nivel de la herida quirúrgica,
creando un estado de resistencia a los microorganismos mediante concentraciones
antibióticas en sangre que eviten la proliferación y diseminación bacteriana a
partir de la puerta de entrada que representa la herida quirúrgica.
La profilaxis está indicada siempre que exista un riesgo
importante de infección, ya sea por las características mismas de la operación
o por las condiciones locales o generales del paciente. Entre los factores que
van a determinar la posibilidad de aparición de la misma destacan el tipo y
tiempo de cirugía y el riesgo quirúrgico del paciente por su comorbilidad: diabetes,
nefropatías, hepatopatías, cardiopatías, pacientes inmunodeprimidos.
En 2008, la
American Heart Association actualizó sus recomendaciones para el uso de
determinados antibióticos preventivos antes de algunos procedimientos dentales,
como la limpieza y extracción de dientes, para personas con problemas cardíacos
específicos.
El uso preventivo de antibióticos antes de ciertos
procedimientos dentales se recomienda para pacientes con:
·
válvulas cardíacas
artificiales
·
historia de endocarditis infecciosa.
·
un transplante decorazón que
desarrolla un problema con una válvula cardíaca
·
Algunas afecciones cardiacas
congénitas:
o cardiopatías cianóticas congénitas sin reparar o
incompletamente reparadas, incluidas las personas que tienen derivaciones y
conductos paliativos
o un defecto cardíaco congénito completamente
reparado con un material protésico o con un dispositivo protésico, colocado ya
sea mediante intervención quirúrgica o por catéter, durante los primeros seis
meses después del procedimiento
o cualquier defecto cardíaco congénito ya reparado
con un defecto residual en el sitio o adyacente al sitio de un parche protésico
o de un dispositivo protésico
Consulte con su
cardiólogo si no está seguro si entra o no en alguna de estas categorías.
Las personas que hayan tomado antibióticos
profilácticos en el pasado pero que ya no los necesitan son aquellas con:
·
prolapso de la válvula mitral
(puede haberse identificado como un soplo al corazón)
·
enfermedad reumática del
corazón
·
enfermedad de la válvula
bicúspide
·
estenosis aórtica calcificada
·
enfermedades congénitas del
corazón (presentes al nacer) tales como defecto septal ventricular, defecto del
tabique auricular y cardiomiopatía hipertrófica
http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/odontologia/2004_n1/a08.htm
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1698-69462006000300016&script=sci_arttext
